Resistencia antimicrobiana en productos cárnicos: el gran reto de la salud pública del siglo XXl

30 diciembre, 2019

En octubre de 2019 dicté la conferencia “Resistencia antimicrobiana en alimentos cárnicos debido a la presencia del gen MCR1 en diferentes bacterias en Colombia” en un evento de capacitación de la Asociación Colombiana de Ciencia y Tecnología de Alimentos (ACTA) en la ciudad de Manizales. Investigando sobre el tema para esta conferencia, tomé conciencia que […]

En octubre de 2019 dicté la conferencia “Resistencia antimicrobiana en alimentos cárnicos debido a la presencia del gen MCR1 en diferentes bacterias en Colombia” en un evento de capacitación de la Asociación Colombiana de Ciencia y Tecnología de Alimentos (ACTA) en la ciudad de Manizales.

Investigando sobre el tema para esta conferencia, tomé conciencia que estamos hoy en día ante una problemática bastante sería y que no es exclusiva de un país sino que también es un reto de salud pública a nivel mundial.

Por esa razón, me pareció importante compartir el tema con ustedes y hacer un análisis para este blog de CarneTec.

El objetivo de la conferencia fue demostrar cómo, debido a malas prácticas veterinarias en la producción animal principalmente en aves y en cerdos, se están detectando resistencias en seres humanos por bacterias Gram negativas como E. coli y Salmonella en infecciones urinarias principalmente ante el antibiótico colistina.

¿Y porque es tan importante esta información? La respuesta es muy sencilla:

  • La colistina es un antibiótico de última generación que se utiliza como último recurso en infecciones con bacterias multiresistentes a otros antibióticos. La colisitina pertenece al grupo de las Polimixinas, las cuales son ampliamente usadas en medicina veterinaria tanto como promotores de crecimiento en piensos o concentrados para animales y, como medicamentos de elección para tratamientos terapéuticos, entre las polimixinas y la colistina hay una relación cruzada que causa la resistencia en las bacterias en animales y seres humanos.
  • La resistencia se debe a un gen descubierto en China en 2015 denominado MCR-1, el cual se basa en un mecanismo basado en plásmidos que permite la difusión rápida del gen en las bacterias.
  • La difusión es mundial con detección del gen MCR1, el cual tiene gran cantidad de variantes del GEN y que cada vez se descubren en diferentes países de Europa, América y Asia como lo muestra esta grafica de la OPS:

Esto muestra la capacidad de las bacterias para mutar rápidamente, además la genética del gen es mediado por plásmidos lo que permite que el gen MCR-1 se distribuya muy rápidamente por diferentes cepas bacterianas. Esto se demuestra con la rápida diseminación del gen en el planeta como lo muestra la siguiente gráfica de también de la OPS:

Según la gráfica, se ha detectado el gen tanto en bacterias aisladas en seres humanos, animales y en los últimos años en alimentos cárnicos de consumo humano. En solo 4 años el gen se disemino por todo el planeta y el mecanismo de resistencia por plásmidos ha pasado a otras cepas bacterianas Gram negativas como KlebsiellaCitrobacterCronobacter y Kluyvera.

  • Para la industria cárnica, es de vital importancia empezar a tratar el tema dado que se empezó a detectar bacterias resistentes a polimixinas por gen MCR-1 en alimentos como carne cruda y derivados cárnicos, con casos como, por ejemplo, en el 2017 en Colombia, 2016 en Brasil y 2016 en Estados Unidos. El problema deberá abordarse con adecuada comunicación entre los diferentes eslabones de la cadena cárnica, a fin de retroalimentar en caso de detecciones de cepas positivas y realizar su manejo en granjas.
  • Es fundamental aplicar buenas prácticas de producción animal en granjas como el adecuado manejo veterinario. Sin embargo, considero que no es suficiente lo que realizamos para gestionar el riesgo en animales vivos, como es manejar adecuadamente los tiempos de retiro después del uso de un antibiótico terapéutico, antes de llevar el animal a sacrificio o faena, dando el tiempo suficiente para que el fármaco se metabolice y se elimine del animal.
  • También debemos prohibir el uso de polimixinas como promotores de crecimiento en cerdos y aves de corral. Algunos países, como Colombia y Ecuador, prohibieron la sustancia bajo la Resolución del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) # 22747 de 2018 y la Resolución de la Agencia de Regulación y Control Fito y Zoosanitario (Agrocalidad) #003 de 2019, respectivamente. Otros países latinoamericanos deben copiar este tipo de manejo, el cual forma parte de las recomendaciones de la OMS y OPS bajo el principio del uso responsable de los antimicrobianos. Pero, debemos ir mas allá todavía, ya que el uso de polimixinas terapéuticas en animales todavía es aceptada en la mayoría de países, por lo que considero que se debería además prohibir el uso de estos fármacos en animales.
  • El sustento de esta última afirmación para prohibir el uso de colistina u otras polimixinas radica en que, a pesar que estos medicamentos son muy tóxicos en humanos, ante la falta de otros opciones terapéuticas tanto por resistencias bacterianas a otros fármacos, como a la falta de generación de otros nuevos antibióticos como alternativas de tratamiento, se vio la necesidad desde la medicina humana en utilizar colistina como último recurso ante infecciones Gram negativas. Entonces, ustedes podrán entender la gravedad de la situación para la salud de la población humana si las bacterias logran resistencia a estas polimixinas. Esta gráfica muestra como cada vez son menos los antibióticos creados por las farmacéuticas en el tiempo, y a la vez como estos antibióticos van adquiriendo resistencia por parte de las bacterias:

  • El tema de la colisitina es solo la punta del iceberg, dado que ustedes pueden observar como las resistencias de los microorganismos se están dando en múltiples antibióticos y nos estamos quedando sin opciones de tratamiento en seres humanos. La pregunta clave de esto es: ¿cuántas resistencias podríamos evitar con una reestructuración del manejo veterinario en granjas de animales? En un futuro muy cercano, será que enfermedades que teníamos controladas serán mortales de nuevo como la tuberculosis, la difteria, la lepra, las neumonías, las infecciones gastrointestinales y urinarias. Bajo este planteamiento, ¿cómo será el perfil de mortalidad y epidemiológico en esa época? Si hoy nuestras mayores causas de mortalidad son los diferentes tipos de cáncer, enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares y enfermedades metabólicas todas debidas a la contaminación ambiental y al estilo de vida, ¿que podrá suceder si no controlamos este problema ahora? Probablemente en 20 o 30 años podríamos tener además las mayores enfermedades que mataban a la población humana en el siglo 18 o 19 y no podremos hacer nada para evitarlo. En esta grafica pueden observar como es la mortalidad en la actualidad en seres humanos por resistencias de microorganismos a los antibióticos:

Si los postulados que menciono se cumplen estas muertes al año se podrían disparar hasta 10 veces más según los expertos en el tema.

Para terminar este blog, si bien el tema es muy relacionado con la salud pública y la salud humana, quiero enfatizar que su origen en muchas ocasiones se da desde la producción animal y las malas prácticas veterinarias, encontrando las cepas resistentes en diferentes productos de origen animal como leche, huevos o carne.

Como industria cárnica, debemos afrontar este reto y mirar alternativas de prevención y control al problema.

 bloggerFuente: Carnetec.com
La Seguridad e Inocuidad de la Carne por ANDRES GIOVANNI ZULUAGA LEON
Inspector Oficial, Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima)