La biopelícula que puede duplicar la vida útil del huevo

Investigación y desarrollo El material fue producido a base de quitosano, un polímero natural extraído de la cáscara de crustáceos como camarones, langosta y cangrejo. Elton Alisson | Agência FAPESP: investigadores del Centro para el Desarrollo de Materiales Funcionales (CDMF) desarrollaron un biofilm que permite recubrir los huevos y prolongar su vida útil, en un […]

Investigación y desarrollo
El material fue producido a base de quitosano, un polímero natural extraído de la cáscara de crustáceos como camarones, langosta y cangrejo.

Elton Alisson | Agência FAPESP: investigadores del Centro para el Desarrollo de Materiales Funcionales (CDMF) desarrollaron un biofilm que permite recubrir los huevos y prolongar su vida útil, en un Centro de Investigación, Innovación y Difusión (CEPID) respaldado por FAPESP en la Universidad Federal de São Carlos (UFSCar).

Resultado de imagen de huevos con biofilm

El material fue producido a base de quitosano, un polímero natural extraído de la cáscara de crustáceos como camarones, langosta y cangrejo. Además de los huevos, puede usarse para recubrir varios paquetes de alimentos, proporcionando una mayor resistencia mecánica y protección contra microorganismos. El trabajo contó con la colaboración de científicos de la Universidad Federal de Grande Dourados (UFGD).

“Además de aumentar la resistencia y tener propiedades antifúngicas y bactericidas, la biopelícula permite sellar microgrietas y poros en la superficie del huevo. Esto da como resultado un aumento en la vida útil del producto ”, dijo a la Agência FAPESP Luiz Fernando Gorup, profesor visitante de UFGD y coordinador del proyecto junto con Eduardo José de Arruda, de la misma universidad.

Arruda estima que el recubrimiento extiende la durabilidad del huevo de 30 a 50 o incluso 60 días, dependiendo de las condiciones de almacenamiento.

El material, que ya tenía una patente presentada ante el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INPI), se obtuvo a través de la asociación de quitosano y sales de amonio cuaternario de todas las generaciones disponibles comercialmente.

Estos compuestos, con propiedades antimicrobianas, se usan en concentraciones controladas en las industrias de desinfección de alimentos y como desinfectantes domésticos. La combinación con quitosano en una cierta concentración ideal dio como resultado mezclas poliméricas en las que las sales de amonio cuaternario se dispersan o contienen de manera homogénea en la estructura del material.

“Estas mezclas poliméricas pueden usarse en forma de solución, emulsión, gel y dispersión, o contenidas en otras matrices o soportes naturales o sintéticos”, explicó Gorup.

En forma líquida, por ejemplo, el material se puede rociar en las aves directamente sobre la cáscara del huevo o en el baño de desinfección del producto, en la etapa de desinfección.

Al perder agua rápidamente y secarse, la mezcla polimérica vuelve a su estado polimérico inicial, con cadenas de sal cuaternarias de amonio entrelazadas en su estructura.

Similar a un barniz flexible, el material forma una biopelícula que evita la colonización de hongos y bacterias en la superficie de la cáscara del huevo, evitando que los microorganismos penetren a través de microgrietas o poros. Además, al recubrir el producto, evita la pérdida de humedad, controla los gases y, en consecuencia, evita la pérdida de masa de huevo por evaporación, protegiendo los alimentos a lo largo de la cadena, desde la producción hasta la comercialización.

“Descubrimos, en pruebas de laboratorio, que los huevos cubiertos con el material pierden un 40% menos de masa que aquellos sin la protección del material”, dijo Gorup.

Resultado de imagen de huevos con biofilm

Planes de comercialización

La idea es que el nuevo material estará disponible para la venta y se aplicará en la granja mediante rociado o baños higiénicos, después del paso de limpieza de los huevos, antes de la selección por tamaño.

El producto se puede rociar usando una botella de rociado convencional, a medida que pasa a través de la cinta transportadora, que se va a la empaquetadora.

“Nuestro objetivo es desarrollar con los productores una solución que ya esté en la concentración ideal para la aplicación a través de un proceso simple, a fin de no afectar financieramente la cadena de producción comercial de huevos, ya que son productos muy baratos”, dijo Gorup.

En la evaluación de los investigadores, las soluciones a base de amono cuaternario utilizadas hoy en la pulverización de huevos incubables para desinfectar el producto no son completamente efectivas para combatir la Salmonella y otros micro organismos.

Esto se debe a que, al secarse, las sales de amonio cuaternario presentes en estas soluciones se desprenden fácilmente de la superficie de la cáscara del huevo por cualquier abrasión mecánica durante el transporte, por ejemplo.

“En el caso del biopolímero no existe tal riesgo, ya que las partículas del compuesto se dispersan homogéneamente en la superficie”, comparó.

Nuevas soluciones

Los investigadores ahora están desarrollando mezclas poliméricas con nuevos compuestos bioactivos para cubrir no solo huevos, sino también frutas y legumbres. La idea es desarrollar envases de alimentos “inteligentes”.

Algunas de las ventajas de los nuevos compuestos en desarrollo, en comparación con los polímeros naturales como el quitosano, la quitina, los alginatos y las pectinas, son una mejor relación costo-beneficio y un mayor consumo y seguridad ambiental.

Los nuevos compuestos podrían usarse de forma complementaria a los recubrimientos poliméricos e incluso en aplicaciones especiales para diversos productos y envases de alimentos.

De esa forma, tendrían menos toxicidad en comparación con los desinfectantes convencionales utilizados hoy en día para desinfectar frutas, verduras y legumbres y podrían usarse para producir películas de plástico y otros productos para recubrir empaques y superficies, explicó Gorup.

“Creemos que el polímero basado en este compuesto tiene un gran potencial para ser utilizado como una película bioprotectora para huevos, frutas y legumbres e incluso para la producción de envases de alimentos”, dijo el investigador.

Fuente: Avicultura Industrial / Agencia Fapesp