Estas últimas semanas hemos estado alarmados con la noticia sobre la emergencia de un nuevo coronavirus (Covid-19) que genera, principalmente, cuadros respiratorios y que puede transmitirse en forma natural de persona a persona. Sin embargo, a pesar de algunas noticias fatalistas, la mortalidad de este virus es baja. Al ser un virus envuelto es más lábil a condiciones ambientales y a los desinfectantes. Nadie conoce el futuro de este brote, pero estos son datos certeros que, a la fecha, sí sabemos.

Algo interesante, es que probablemente haya habido un “salto” de una especie animal (se ha postulado serpientes, murciélagos y pangolines, entre otros) al hombre. Recordemos que los primeros casos, producidos en Wuhan (China), ocurrieron en un mercado popular donde se comercializan animales vivos. Hasta hoy, no se ha podido dilucidar qué especie animal es responsable de esto y según la prestigiosa revista Nature aún tenemos un largo camino que recorrer.

Ya hemos visto esto anteriormente, cuando pensamos en Ebola, SARS, Influenza Aviar y muchos otras patologías. Hace poco, otro coronavirus conocido como MERS, produjo un brote en Medio Oriente donde la fuente de contagio fue el contacto directo o indirecto con dromedarios infectados (camellos). Aunque no tuvo la escala mediática de su primo hermano de Wuhan, produjo un total 2.499 casos confirmados y una letalidad de casi el 35%

Hoy sabemos muy bien que el 70% de las enfermedades emergentes tienen origen animal (OMS, 2011) y que el 65% de las enfermedades infecciosas que aquejan a la población humana son zoonosis. De todo esto, se desprende algo fundamental: atender la salud animal es preservar y velar por la salud humana. Ya sea en el consultorio, en el campo, en el frigorífico o en un laboratorio. Lo dijo Luis Pasteur: “La medicina cura al hombre, la medicina veterinaria a la humanidad”. Por eso es clave la participación de los veterinarios, así como de tantas otras profesiones, en la resolución de problemas que competen a la salud y el bienestar común.

¿Con qué desafíos nos encontraremos en este siglo XXI? Es un misterio. Solo sabemos que el rol de los veterinarios será una pieza clave para develar, poco a poco, este complejo mundo que son las epidemias y las pandemias.

Fuente: valorcarne.com.ar
Por:  M.V Pablo J. Borrás, Magister en Prevención y Control de Zoonosis (UNNOBA – INEVH ANLIS).
Extractado de Motivar, marzo.