El primer paso es que los animales de producción han de ser criados sin sufrimiento físico, psicológico o malestar ambiental durante todas las etapas de su vida. Esta es una manera compasiva de tratamiento a los animales, que reconoce que estos son seres sintientes, es decir, sienten dolor, placer y felicidad del mismo modo que los seres humanos.

De hecho, el significado de bienestar animal va más allá de darles comida y agua. Es necesario conocer las particularidades de cada especie y adaptar las propiedades rurales para satisfacer esas necesidades.

Para que los animales vivan con bienestar es necesario proporcionarles lo siguiente:

  • Una dieta equilibrada con los nutrientes necesarios para que se desarrollen de forma sana;
  • Ingredientes que no pongan en riesgo su integridad —están prohibidos los antibióticos utilizados como promotores del crecimiento y no para el tratamiento de enfermedades;
  • Un lugar adecuado para dormir y despertarse;
  • Comida a horas predeterminadas;
  • Relacionarse con otros animales de la especie;
  • Un modelo de crianza en el que puedan expresarse de forma natural;

Sello de bienestar animal

La certificación es la única garantía que tiene el consumidor de que los alimentos que llegan hasta su mesa provienen de la crianza de animales con bienestar y sin el sufrimiento de estos, desde que nacen hasta que son sacrificados. El sello se puede encontrar en el envase de productos como la carne -ya sea de ave, cerdo o bovina-, los huevos y la leche o productos procesados ​​que incluyen algún ingrediente de origen animal en su elaboración, como, por ejemplo, un paté para el que se ha usado carne de pollo o la pasta en la que se han procesado los huevos con otros ingredientes.

El trabajo del una certificadora es verificar que las empresas y los criadores entienden qué es el bienestar animal y cumplen con los estándares de bienestar animal. Uno de los objetivos es ofrecer una vida digna a los animales de producción y hacer que los consumidores sean conscientes, de que compran productos de manera responsable de aquellas marcas que garantizan el manejo compasivo del animal, durante su vida productiva. Hoy en día, hay certificadoras que se encuentran en muchos países de todo el mundo y ya han garantizado que muchas empresas, traten a sus animales con dignidad durante todo su ciclo de vida.

¿Por qué certificarse?

El consumidor está rechazando, cada vez más, los productos que provienen de un manejo inadecuado de los animales que les causa sufrimiento. El sello es la garantía de que el producto que usted ofrece respeta a los animales de producción. Es la puerta de entrada a un mercado en crecimiento, además de favorecer el aumento de la eficiencia y la productividad.

Cualquier productor de carne (de aves, de cerdo, bovina, ovina), huevos, leche y productos derivados puede certificarse, al igual que toda industria alimentaria que utiliza como materia prima estos ingredientes certificados.

Al obtener la certificación, la empresa adquiere credibilidad y abre sus puertas a millones de clientes potenciales que apoyan causas humanitarias y buscan productos que se ajusten a sus preferencias.

A continuación, enumeramos el paso a paso para obtener la certificación de bienestar animal:

  1. Conozca los estándares que han de cumplirse.
  2. Lea el Manual de Normas de HFAC (Humane Farm Animal Care), que está disponible en la misma página y en el que se explica todo el proceso de certificación. Luego, solicite los formularios.
  3. Después de verificar los documentos, un inspector se desplaza hasta la unidad para validar la información presentada y confirmar que se ponen en práctica todos los requisitos asociados con el estándar;
  4. Una vez que se cumplen todos los requisitos, se concede la certificación. El sello puede usarse en el envase del producto para que usted les muestre a los consumidores que es un productor / fabricante consciente;
  5. Cada año, el productor recibe una nueva inspección para garantizar la conformidad continua de los requisitos de la norma;

El consumidor va a elegir productos certificados

En la actualidad, el consumidor es quien decide lo que quiere y el mercado, tiene que adaptarse a ello. Este ha sido el motivo por el que grandes cadenas como MCDonald’s, Burger King y Giraffa’s ya han anunciado que dejarán de comprar huevos de aquellos productores que mantienen a sus gallinas enjauladas. El papel del consumidor es fundamental para que se produzca este cambio de paradigma, al rechazar productos y marcas cuyos negocios se basan en una cadena de producción, que no trata bien a los animales y los somete a condiciones crueles.

¿Cómo puede ayudar como consumidor? Primero, busque y compre los productos que lleven el sello de bienestar animal. Hay mapas en los que puede encontrar los puntos de venta de estos productos cerca de usted. Segundo, si el lugar en el que compra normalmente no ofrece productos certificados, puede solicitar su compra.

Estimule a que su familia y amigos elijan productos que provengan de una crianza con bienestar animal, que combatan las prácticas inapropiadas para evitar que los animales no sean tratados fuera de las normas de bienestar animal que fija la autoridad competente

Los animales no tienen por qué sufrir. El uso de buenas prácticas les aporta beneficios a todos, ya sea a consumidores, productores o revendedores. Por lo tanto y de manera objetiva, el bienestar animal es: ofrecerles a los animales aquello de lo que dispondrían si estuvieran en su hábitat natural, comportándose como lo hace su especie.

Fuente: certifiedhumanelatino.org