Abrumada por las críticas – Qué es lo que viene para la OMS ..?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) está coordinando una de las respuestas globales más grandes a un brote de enfermedad en su historia, con más de 4,5 millones de casos confirmados de COVID-19 en 218 países y territorios. Pero en lugar de una palmada en el hombro, la organización ha recibido cuestionamientos y críticas, la más severa […]

La Organización Mundial de la Salud (OMS) está coordinando una de las respuestas globales más grandes a un brote de enfermedad en su historia, con más de 4,5 millones de casos confirmados de COVID-19 en 218 países y territorios. Pero en lugar de una palmada en el hombro, la organización ha recibido cuestionamientos y críticas, la más severa proveniente de su mayor donante, Estados Unidos.Donald Trump suspende aportes de Estados Unidos a la OMS - EEUU y ...

El presidente de Estados Unidos, Donald John Trump, ordenó una revisión por parte de su país de la respuesta de la OMS a la pandemia, acusando a la organización de no proporcionar información oportuna y precisa sobre la COVID-19, y de estar demasiado “centrada en China”.

Ordenó un congelamiento de fondos, y los funcionarios estadounidenses han estado luchando contra los chinos por una resolución al conflicto en el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que hace referencia a la OMS.

Muchos líderes mundiales tienen cuestionamientos para la agencia de salud de la ONU, centradas principalmente en cómo el mundo terminó sufriendo una pandemia de COVID-19, y quieren una revisión independiente de la respuesta al brote.

El primer ministro australiano, Scott Morrison, pidió una “revisión adecuada, transparente e independiente de lo que sucedió, dónde sucedió y cómo comenzó”.

“He escrito a todos los líderes del G-20 y solicité que esto se hiciera en la Asamblea Mundial de la Salud , que es el 18 de mayo”, dijo, y agregó que Australia apoyará las mociones presentadas por la Unión Europea como un “primer paso” en el proceso.

Por qué una revisión.?

El pedido de una revisión independiente es compartido por muchos expertos mundiales en salud. David Fidler y Thomas Bollyky, del Consejo de Relaciones Exteriores, pidieron en abril al secretario general de la ONU que inicie una revisión provisional de la respuesta para ayudar a la OMS y sus estados miembros a comenzar a comprender lo que sucedió.

“Los países están usando esta pandemia como una forma de perseguir a China, o a la OMS de chivo expiatorio como una forma de atacar a China, o desde el punto de vista de Taiwán, por interés político”, dijo Fidler.

“Y lo están haciendo por razones que no creo que tengan mucho que ver con la salud global. Y así, hasta que esos tres países retrocedan en este tema, la OMS está y seguirá estando en aguas turbulentas”, dijo.

La independencia de la revisión es crítica, dijeron Fidler y otros expertos en salud. Muchos de ellos creen que la OMS está atrapada en medio de una guerra geopolítica entre Estados Unidos, China y Taiwán. Una revisión independiente puede ayudar a validar el relato de la OMS de lo que ha hecho hasta la fecha, o identificar áreas donde no ha cumplido con sus obligaciones internacionales.

Una revisión independiente también puede arrojar luz sobre cómo los países respondieron a la pandemia, según Ilona Kickbusch, directora del Programa de Salud Global en el Instituto de Graduados de Estudios Internacionales y de Desarrollo en Genève, y que formó parte del panel de expertos independientes en 2015 que evaluó la respuesta de la OMS al brote de enfermedad por el virus del Ébola en África Occidental. Dijo que la revisión también analizó cómo los países respondieron a la crisis, algo que no se discutió en los llamados para una revisión de la respuesta a la COVID-19.

“Necesitamos descubrir muchas cosas. Pero hay una segunda pregunta: la OMS declaró la Emergencia Sanitaria de Interés Internacional el 30 de enero. ¿Y cuándo reaccionaron los Estados miembros?”, se preguntó Kickbusch.

“Muchos de los países occidentales reaccionaron muy tarde. No tomaron medidas hasta marzo, mientras que los países asiáticos, que ya habían experimentado la pandemia del síndrome respiratorio agudo severo (SARS), reaccionaron muy rápidamente”.

Kickbusch dijo que es una tarea enorme establecer una revisión independiente y creíble de la respuesta, que debe pensarse cuidadosamente. Pero debe llevarse a cabo con fines de aprendizaje.

“Necesitamos una cultura de aprendizaje y no una cultura de echar culpas. No sirve de nada encontrar un culpable. Todos dependemos unos de otros y necesitamos encontrar un sistema que funcione porque vamos a tener una próxima pandemia. Punto final”, dijo.

La resolución liderada por la Unión Europea (UE) que se presentará a la Asamblea Mundial de la Salud enfatiza la importancia de una respuesta integral y coordinada de la ONU a la pandemia, dijo un portavoz de la UE para asuntos exteriores y políticas de seguridad. Pero también exige una revisión independiente sobre las lecciones de la respuesta internacional a la pandemia de COVID-19, “para fortalecer la preparación de la seguridad de la salud mundial en el futuro”, dijo el portavoz.

Los Estados miembros ya están reflotando ideas para reformar la OMS. Morrison, de Australia, mencionó otorgar a la OMS poderes para enviar investigadores –similares a los inspectores de armamentos– a un país durante un brote de una enfermedad. Funcionarios estadounidenses también han discutido la idea de un organismo separado de la OMS, responsable únicamente ante una pandemia.

Los expertos anticipan acalorados debates sobre estas ideas, siempre y cuando se presenten para discusión, ya que involucran preguntas sobre la soberanía de los estados y el arduo proceso de construir otra organización desde cero.

Las reformas no son nada nuevo para la organización. La revisión del brote de enfermedad por el virus del Ébola en África Occidental recomendó reformas, que condujeron a la creación del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS. Cuando Tedros Adhanom Ghebreyesus fue nombrado director general a mediados de 2017, también dirigió una reestructuración de toda la organización e inició una agenda de transformación.

En una institución como la OMS, donde cada país puede sentirse un supervisor, los integrantes están acostumbrados a pedir reformas, aunque puede ser agotador y plantear preguntas si lo que están haciendo aún encaja en “la llamada nueva OMS”. Keiji Fukuda, director y profesor de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Hong Kong.

Los llamados a la reforma de la organización deberían responder primero a una pregunta crítica: ¿qué tipo de OMS quieren los países? ¿Una organización independiente que le dice a los países qué hacer, o una secretaría que construya consenso, que es lo que la OMS es en realidad?, se preguntó Fukuda, quien fue subdirector general de seguridad de la salud de la OMS durante los años 2006-2017, con Margaret Chan Fung Fu-chun como directora.

“La dificultad que tengo con muchos llamados a la reforma es que sugiere que el problema real está en la OMS, que eso es lo que hay que reformar, cuando en realidad muchos de los problemas fundamentales están en los propios países. Y esa es la parte no declarada de la realidad. Y eso lo saben: a los países realmente no les gusta estar en el foco de la atención, pero de hecho son una gran parte del problema”, dijo.

“Entonces, cuando los llamados a la reforma sugieren que reestructurar o cambiar algún tipo de aspecto operativo de la OMS es una reforma fundamental, no lo creo”, agregó.

“Pero si los países desean un mejor desempeño de la OMS, pueden hacer dos cosas:
– proporcionar a la agencia un presupuesto adecuado y actuar sobre las decisiones que adopten en la Asamblea Mundial de la Salud”, dijo Fukuda. Eso incluye respetar los compromisos del Reglamento Sanitario Internacional (RSI), el instrumento internacional legalmente vinculante acordado por los 194 estados miembros para monitorear y controlar la propagación internacional de enfermedades.
– Según el RSI, los países deben informar inmediatamente a la OMS cualquier evento de salud inusual o inexplicable.

Sin embargo, Flavia Bustreo, vicepresidenta de la Fundación Botnar, dijo que los países a menudo tienden a no informar.

“La voluntad de ser transparentes y compartir información es la principal responsabilidad de los Estados miembros. Pero nuestra experiencia ha demostrado que cada país, cuando es el primero en verse sorprendido por un nuevo patógeno, o un viejo patógeno muy, muy peligroso como en el caso del virus del Ébola, al principio minimiza el asunto”, dijo Bustreo, ex subdirectora general de la OMS para la salud de la familia, las mujeres y los niños.

Bustreo agregó que cualquier discusión sobre reformas debe incluir la solución de los problemas financieros de la organización, de modo de asegurar que cuente con suficientes recursos para desplegar en una situación de emergencia. Esto podría proporcionar a la organización cierta capacidad operativa, lo que, según ella, varios países europeos estaban esperando cuando la COVID-19 llegó a la región.

También alentó las discusiones sobre dar a la OMS la capacidad de enviar rápidamente a los países equipos médicos independientes para investigar, señalando que algunas organizaciones multilaterales no enfocadas en la salud tienen esa capacidad.

Es hora de revisar el RSI?

Uno de los mayores problemas a los que se enfrenta la OMS es cómo trató con las autoridades chinas y la información que China proporcionó sobre la COVID-19.

“Incluso antes de que Trump comenzara a criticar a la OMS, esta retórica no suena como lo que normalmente vemos de la OMS. Parece exagerado. Parece casi obsequioso”, dijo Fidler del Consejo de Relaciones Exteriores.

“Otra vez, no sé qué pasó. No creo que Tedros sea corrupto o que los chinos lo tengan en el bolsillo, pero aquí sucedió algo inusual y no conocemos la historia completa detrás de eso. Y creo que eso es lo que algunos quieren saber”, dijo.

Bustreo estuvo de acuerdo. “Simplemente elogiar a los gobiernos porque están respondiendo y no destacar sus defectos… suena hueco para las personas que están sufriendo”, dijo.

“Esta es la primera vez desde la Segunda Guerra Mundial que los países europeos están experimentando este tipo de crisis sanitaria, y tener una organización que reaccione de esta manera fue problemático”, agregó.

Algunos han comparado el enfoque de Tedros con el de la ex directora general de la OMS Gro Harlem Brundtland, quien durante el brote de SARS de 2003 acusó públicamente al gobierno chino por no compartir información. A diferencia de los llamados de la OMS para que los países mantengan sus fronteras abiertas en las primeras fases de la pandemia de COVID-19, Brundtland recomendó algunas restricciones a los viajes.

David Heymann, profesor de epidemiología de enfermedades infecciosas en la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, dijo que estaba claro para los países por qué la OMS estaba pidiendo un aplazamiento de viajes en ese momento, y Brundtland no sufrió “ninguna repercusión grave” por su enfoque con China.

Los países deberán decidir si ese es el tipo de liderazgo que desean en la OMS. “Los países eligen a su director general… y si eligieron a este director general, entonces necesitan continuar trabajando con él, hasta donde puedo ver. Y necesitan trabajar con él para asegurarse de que estén satisfechos con la forma en que se está desempeñando”, dijo.

Heymann, quien fue subdirector general de seguridad sanitaria y ambiente en la OMS durante el mandato de Brundtland.

Fidler dijo que no es correcto comparar el enfoque de los dos directores generales, argumentando que Tedros está liderando a la OMS en una era política muy diferente. “China ahora es un gran poder con ambiciones globales… La política ha vuelto con una venganza”, dijo.

“Pero saber cuándo China se enteró de la enfermedad, si informó a la OMS de inmediato, y si la OMS tomó todas las medidas necesarias de acuerdo con el RSI, son preguntas a las que todos quieren respuestas y deben aclararse en una revisión”, dijo Kickbusch.

El experto en leyes de salud global Lawrence Gostin, de la Universidad de Georgetown, dijo que la OMS podría haber dicho: “Aquí están los datos que estamos obteniendo de China sobre casos, muertes y transmisión comunitaria y la ausencia de transmisión comunitaria. Pero no tenemos medios independientes para verificar esos datos. O podría haber sido más insistente, presionar realmente por el acceso de expertos de la OMS en el terreno, con libertad para verificar los hechos de forma independiente y hablar con científicos independientes, periodistas y la sociedad civil”.

Pero dijo que la OMS carece del apoyo político para “decirle la verdad al poder”, y agregó que se necesitaba una reforma del RSI para darle a la OMS más poder para evaluar fuentes de información independientes.

Según el RSI, la OMS tiene la autoridad para considerar informes no oficiales de eventos de salud pública y usarlos para obtener la verificación de los países. La OMS hizo ese movimiento en 2019, cuando consideró informes no oficiales de enfermedad por el virus del Ébola en Tanzania y solicitó al gobierno que compartiera más información. Pero el RSI no permite imponer sanciones a los países que no cumplan con sus disposiciones.

Heymann dijo que el RSI está siendo “constantemente revisado”, dando un ejemplo de una serie de reuniones en la OMS que analizan los méritos de proporcionar recomendaciones de viaje a los países bajo el RSI en una era en la que los países pueden hacer sus propias evaluaciones de riesgos y obtener información de múltiples fuentes.

¿Podría eso ayudar a la OMS a alejarse de las críticas que ha recibido en relación con sus recomendaciones de viaje, como en la pandemia actual? Heymann, quien también es presidente de un grupo asesor externo del Programa de Emergencias de la OMS, señaló que la organización está compuesta por 194 países miembros, incluido Estados Unidos, que aceptaron las disposiciones del RSI.

“Si ya no están de acuerdo con eso, deberían convocar a otro grupo para tratar de hacer las revisiones que consideren necesarias”.