Nota Editorial N° 26

16 enero, 2021

Un gusto el volver a estar en comunicación, luego que el mes pasado no lo hiciera por pura negligencia al salir luego de 9 meses de aislamiento, sin llevar el cargador de la computadora. En estos dos meses han acaecido algunos hechos relevantes, teniendo todo lo relativo a la pandemia, casi como una constante. Constante […]

Un gusto el volver a estar en comunicación, luego que el mes pasado no lo hiciera por pura negligencia al salir luego de 9 meses de aislamiento, sin llevar el cargador de la computadora.

En estos dos meses han acaecido algunos hechos relevantes, teniendo todo lo relativo a la pandemia, casi como una constante. Constante que hace, que lo único que sea cierto hacia el futuro, es la incertidumbre.

La aparición de las vacunas es una luz de esperanza y se abren muchos interrogantes, ya que ninguna ha podido cumplir con la fase tres, que nos indicará si es buen inmunógeno y cuánto dura su inmunidad.

Si la vacuna aún está en el terreno de las observaciones se agregan, la aparición de cepas variantes y la aparición de las denominadas segunda y terceras olas, sin solución de continuidad.

Contamos con ayuda medicamentosa como la de la Ivermectina, sin demasiado rigor científico, la carragenina y todo lo que ayude a mejorar la respuesta inmunitaria de cada uno de nosotros.

Para la actividad avícola, la inactividad creada cada vez que se recomienda un aislamiento social con la lógica caída de la actividad comercial y del flujo de dinero como consecuencia, se agregan los mayores costos.

Los mayores costos se deben al incremento del valor de la soja y el maíz, materias primas esenciales para que las aves puedan devolvernos proteínas de alto valor biológico al transformar esa soja y maíz, en carne y huevo.

En la Nota Editorial anterior me refería a cierta movilidad política internacional, lo que parece estar mejor o con otra inercia y sobre todo con la definición de las elecciones en los Estados Unidos que seguramente, muchos hemos seguido con atención.

Volviendo a la actividad que nos ocupa, seguimos informando acerca de las producciones avícolas alternativas, una realidad instalada que tiene que hacer toda su experiencia. Creo que son muchos los desafíos; sanitarios, de manejo y para el manejo nutricional equilibrado, para estar en condiciones competitivas con la avicultura industrial tradicional.

En principio esa actividad no sería competencia sino, complementaria para un público que quiere productos con un trato diferencial para con las aves y el medio ambiente, tratando de completar un ciclo ecológico. La realidad a enfrentar, estará en el momento que hay oferta que supera a la demanda, con su consecuencia lógica en los precios con los que llegan al mercado.

En este período hemos llevado a cabo la Quinta Jornada Avícola, reiterando el suceso logrado en las Jornadas anteriores, suceso que se refleja en los números de visitas:

Estamos muy agradecidos por la participación de las Empresas Patrocinadoras, las Instituciones que nos apoyaron con su Auspicio, los Midia Partner por su colaboración en la difusión, los Disertantes transmitiendo su saber y experiencia y todos los asistentes que son como el alma, invisibles, pero dan vida al evento.

Ahora vamos por la Sexta Jornada Avícola “Desde la granja hasta el consumidor”, que se llevará a cabo el viernes 30 de abril y siempre con el lema “por y para la avicultura”. Estaremos difundiendo detalles con todos los medios de difusión Red Alimentaria, para mantenerles actualizados, en relación con los avances.

Me despido hasta el mes próximo, con afecto

Isidro Molfese