El consumidor puede ayudar a promover el bienestar animal

17 febrero, 2021

Además de una cuestión moral o ideológica, defender y promover el bienestar animal es también una necesidad de salud pública y seguridad alimentaria. Esto se debe a que varias prácticas de los sistemas de crianza que no priorizan el bienestar animal pueden repercutir seriamente en la vida de la población. Una de las consecuencias de la falta […]

Además de una cuestión moral o ideológica, defender y promover el bienestar animal es también una necesidad de salud pública y seguridad alimentaria. Esto se debe a que varias prácticas de los sistemas de crianza que no priorizan el bienestar animal pueden repercutir seriamente en la vida de la población.

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Una de las consecuencias de la falta de cuidado con el bienestar animal es sus enfermedades. Cuando no se les proporcionan las condiciones de vida apropiadas, los animales son más propensos a desarrollar enfermedades. Después de la pandemia de la Covid-19, este asunto se ha vuelto muy relevante, no sólo para los expertos y estudiosos del tema, sino también para el público en general.

Ante esta realidad y la necesidad de mejorar los sistemas de crianza para proporcionarles unas mejores condiciones de vida a los animales ¿sabía usted que como consumidor tiene el poder suficiente para ayudar a promover el bienestar animal?  El comportamiento del comprador influye en los procesos y rutinas de los productores.

¿Cómo pueden los consumidores promover el bienestar animal?

El consumidor puede ayudar a promover el bienestar animal de varias maneras. La primera es dejar de comprar productos de aquellas empresas, que no les proporcionen unas buenas condiciones de vida, a sus animales.

En el marco económico actual en Brasil y en todo el mundo, en el que cada vez más empresas se enfrentan a otros competidores del sector, tienen que hacer que su negocio se destaque. Lo que hace y dice el consumidor es de suma importancia, para que las empresas ajusten sus productos, a las demandas de quienes los compran.

Una de las maneras de saber si la empresa se preocupa con eso es ver si en el envase aparece un sello que certifique bienestar animal. El sello es la garantía de que los animales de esa producción reciben el cuidado adecuado que les permite comportarse de forma natural, sin que se les prive de alimentos o se les someta a estrés y miedo innecesarios.

Otra forma de promover el bienestar animal es estimular la venta de productos certificados en los establecimientos donde se suele hacer la compra. Dialogar con los gerentes y propietarios de los mercados y carnicerías solicitando este tipo de mercancía es un gran ejemplo de cómo los consumidores pueden demostrar su interés en promover el bienestar animal.

Una tercera maniobra para promover el bienestar animal es incentivar a amigos, familiares y conocidos a seguir este mismo comportamiento. El activismo, basado en la comprensión de la importancia que tiene la causa, hace que la persona defienda la idea en las redes sociales, en conversaciones, etc.

¿Por qué promover el bienestar animal?

Las prácticas que promueven el bienestar animal aportan bien, tanto a productores como a consumidores. Como ya se ha dicho al comienzo de este texto, estas prácticas son esenciales por cuestiones sanitarias, ya que los animales bien cuidados están más sanos y por lo tanto, son menos susceptibles al desarrollo de enfermedades que pueden transmitirse a las personas. Los animales que son tratados de la forma adecuada también necesitan tomar menos antibióticos, lo que disminuye la ingesta indirecta de estos medicamentos, por parte de la población.

Otro beneficio de implementar acciones para promover el bienestar animal en la producción es la mejora de la calidad del producto que llega a la mesa del consumidor.

El consumo consciente es un movimiento que está creciendo cada día más. En 2016, un estudio realizado por la ONG World Animal Protection sobre la percepción de los consumidores con respecto al bienestar animal mostró que el 91% de los encuestados veía que existe una relación entre el bienestar animal y la calidad de la carne.

Más recientemente, un estudio realizado por la Confederación Nacional de la Industria de Brasil (CNI) mostró que cuatro de cada diez brasileños afirmaban haber boicoteado en alguna ocasión una marca o empresa por realizar test en animales o maltratarlos y que el 37% decía que estaban dispuestos a pagar más por productos que no hagan sufrir a los animales.

La urgencia de que las empresas promuevan el bienestar animal en sus producciones es un camino sin retorno y los consumidores pueden ser un eslabón de esta cadena de forma activa y consciente. Si usted aún no forma parte de este movimiento, merece la pena reflexionar más sobre el tema para entender qué ventajas tiene comprar productos certificados.

Fuente: certifiedhumanelatino.org