Gallinas que alcanzan a producir 500 huevos en 100 semanas

25 mayo, 2021

La avicultura mundial tiene hoy auténticas y poderosas velocistas de fondo, auténticas campeonas triatletas, gallinas altamente productivas que producen de manera regular por más de 100 semanas y sorprendentemente alcanzan cerca de los 500 huevos, aseguró el MsC, Jonivan Paloschi, gerente Técnico y de Marketing, en NUPROXA Switzerland.   “Hoy, las gallinas han avanzado en […]

La avicultura mundial tiene hoy auténticas y poderosas velocistas de fondo, auténticas campeonas triatletas, gallinas altamente productivas que producen de manera regular por más de 100 semanas y sorprendentemente alcanzan cerca de los 500 huevos, aseguró el MsC, Jonivan Paloschi, gerente Técnico y de Marketing, en NUPROXA Switzerland.  

Hoy, las gallinas han avanzado en su vida productiva, alcanzando actividades en un rango de 200 días, pero lo más sorprendente es que para comprender esta capacidad hay que mirar hacia atrás en el tiempo para tener la visión de la grandeza de los números y de la evolución de las gallinas de nuestros días, verdaderas heroínas, donde en 50 años han avanzado a más de 200 días en su vida productiva, produciendo más, por más tiempo y con menos alimento, o sea gramos de alimento por huevo producido”, dijo.

Sin embargo, Paloschi puntualizó que estos números fantásticos, fruto de un largo trabajo de selección genética, no son sencillos de conseguir y requieren una gran preparación al igual que para cualquier gran deportista.

El esqueleto de las ponedoras es su gran reserva de calcio y éstas se utilizarán a diario en el proceso de mantenimiento de los niveles de calcio en la sangre, garantizando la calidad de la cáscara del huevo”, afirmó.

Y añadió que el esqueleto se forma en el periodo de levante y hay que preparar esta máquina de producción para que esté en condiciones de producir hasta 30 kg de huevos, y esa preparación con certeza empieza muy temprano.

Es en este período de preparación, el período de levante, cuando tiene lugar la formación del esqueleto de la gallina y la adecuada conformación de sus huesos, con especial importancia el “hueso medular”.

Es precisamente esta parte de “hueso medular” la que sirve de reserva del calcio, de modo que una buena formación de esta parte ósea durante el período de levante va a determinar también la longevidad de la gallina: no hay gallina vieja, con esqueleto mal conformado”.

También producir más y más con menos alimento tiene que traer aparejados ajustes nutricionales que son fundamentales para garantizar una gallina sana y solo una gallina sana podrá llegar a tales niveles productivos”, expresó.

Hay que destacar, añadió el especialista, que en este universo productivo el calcio es uno de los principales protagonistas en las gallinas, debido a su gran importancia en la formación de la cáscara de los huevos y del esqueleto de las aves.

Cuando una gallina empieza su producción, la demanda del mineral se eleva fuertemente, lo que hace que los niveles de calcio en la dieta y su adecuada absorción sean fundamentales. En la dieta, los niveles de calcio pasan de valores en torno al 1% en el levante al 4% en la producción. La gallina necesita aportes continuos de calcio que solo se garantizan a partir de la absorción activa del mineral”.

La calbindina es la proteína directamente involucrada en la absorción del calcio y se produce a partir de la acción genómica de la forma activa de la vitamina D. El calcio absorbido se deposita en los huesos medulares, donde puede ser utilizado siempre que sus niveles en la sangre se reduzcan. La capacidad de generar calcio a partir de la vitamina D requiere de hígado y riñones sanos”.

El especialista afirmó que factores como micotoxinas, infecciones bacterianas y virales, situaciones de estrés, trastornos digestivos, entre otros, pueden afectar la funcionalidad de dichos órganos, reduciendo la producción y absorción de calcio.

Y señaló que, en este complejo y perfectamente regulado metabolismo, el calcio almacenado en los huesos va a ser utilizado para la formación de la cáscara, pero un déficit continuo puede generar no solo huevos, sino también huesos frágiles.

A su vez, dificultad de locomoción, cuadros de osteoporosis y elevación de la mortalidad suelen presentarse en cuadros crónicos. Riczu, en su trabajo de 2004, demostró que el número de ponedoras que llegan con alguna fractura a la faena puede ser muy elevado”, precisó.

Dichas fracturas pueden indicar un déficit importante en los mecanismos del metabolismo de calcio y que esto puede no solo traer pérdidas visibles al proceso, sino también pérdidas subclínicas”.

Además, dijo que las pérdidas subclínicas tienen un potencial de causar perjuicio aún mayor, ya que reducen la rentabilidad de las empresas silenciosamente.

Otro actor fundamental en este proceso del metabolismo del calcio son las hormonas sexuales, hormonas que participan directamente en la producción de enzimas y que actúan en los riñones en la formación de calcio”.

A medida que avanza la edad de las aves, las hormonas sexuales disminuyen y todo el proceso sufre una pérdida efectiva”.

Concluye, que esta pérdida se puede observar a partir de la reducción de la fuerza de ruptura de los huevos y de la consiguiente elevación de los huevos rotos y fisurados que ocurre de acuerdo a la edad.

Fuente: Redacción BM Editores.