Sudamérica – Abrupta caída de los casos de COVID-19 en la Región

20 septiembre, 2021

A mediados de junio, mientras el resto del mundo experimentaba bajos números de infecciones por el SARS-CoV-2, Sudamérica estaba convertida en el epicentro de la pandemia. Siete de las 10 naciones del mundo con más muertes diarias per cápita estaban en la región: la tasa de Brasil era siete veces la de India, mientras que […]

A mediados de junio, mientras el resto del mundo experimentaba bajos números de infecciones por el SARS-CoV-2, Sudamérica estaba convertida en el epicentro de la pandemia.

Siete de las 10 naciones del mundo con más muertes diarias per cápita estaban en la región: la tasa de Brasil era siete veces la de India, mientras que Colombia y Argentina sumaban una cifra que equivalía a tres veces la registrada en todo el continente africano.

Con apenas 5% de la población mundial, Sudamérica registraba una tasa de muertes per cápita que era equivalente a ocho veces la cifra mundial.

Pero eso ya es cosa del pasado. A fines de junio, la cifra de contagios comenzó a descender de forma consistente hasta convertir a la región en

una de las zonas del mundo donde la pandemia parece estar mejor controlada. Así, mientras para la semana epidemiológica 36 (del 5 al 11 de septiembre) el promedio semanal de casos confirmados cada 100.000 habitantes era de 55,42 en Reino Unido y de 44,20 en Estados Unidos, Brasil solamente llegaba a 8,61, Argentina a 7,37 y Colombia a 3,35, según datos de la Organización Mundial de la Salud.

Países como Uruguay, que en la semana epidemiológica 23 (del 6 al 12 de junio) llegó a tener 105,22 casos cada 100.000 habitantes, ahora solamente tienen 4,08; mientras que Paraguay que registró hasta 40,46 casos ahora apenas llega a 0,83 casos cada 100.000 habitantes.

Esta disminución de contagios ha sido clave para que Sudamérica sea en la actualidad una de las regiones del mundo que está registrando menos casos de COVID-19.

Pero ¿Cómo se explica esta abrupta caída de los contagios en Sudamérica?

Entre la inmunidad y otras incógnitas

“Lo primero que le diría es que creo que no lo tenemos del todo claro”, respondió Andrés Vecino, investigador en sistemas de salud del Departamento de Salud Internacional de la Escuela de Salud Pública John Hopkins (Estados Unidos).

El investigador recordó que ésta no es la primera vez que ocurre un descenso de casos que parece anunciar que se acerca el final de la pandemia y luego se produce otra ola de contagios que demuestra que no era así.

“Es importante decir que no sabemos exactamente qué es esto y que el hecho de que estén bajando los casos ahora no quiere decir que vaya a pasar en el futuro. Quiero recordar lo que pasó en India, donde había un conteo de casos relativamente bajo para su población y después vimos el gran incremento de casos con la variante Delta”, advirtió el experto.

La Dra. Carla Domingues, que dirigió el programa de inmunización de Brasil hasta 2019, hizo recientemente una advertencia similar. “Es un fenómeno que no sabemos cómo explicar”, dijo esta epidemióloga.

No obstante, los especialistas dan algunas claves: entre ellas, la vacunación. Los países sudamericanos han acelerado el ritmo de las inoculaciones en los últimos tiempos, algo que según numerosos expertos podría haber contribuido a frenar los contagios.

Vecino coincide, pero no apunta solamente hacia las vacunas sino, de forma más amplia, a la inmunidad adquirida por parte de la población de la región tanto por vía de las inmunizaciones como de los contagios. “Creo que hay más o menos consenso en que es posible que la reducción de casos en Sudamérica puede estar relacionada con algún grado de inmunidad de la población”, destacó.

El experto explicó que las diferentes vacunas que se han estado aplicando en los países de la región son un elemento importante a considerar, como también lo es la inmunidad alcanzada por quienes ya tuvieron la infección. “Muchas personas en algunos de esos países se han infectado. Un estudio reciente que hicieron en 12 ciudades de Colombia muestra que 89% de las personas de esas localidades ya se infectaron. Eso permite pensar que es posible que en algunos sitios haya unos niveles de infección tan altos que se empieza a producir una reducción de la enfermedad”, indicó el experto.

Vecino advirtió que, dado que la población no es homogénea, este dato no puede interpretarse como que 9 de cada 10 personas que uno encuentre en las calles de esas ciudades ya tuvo la COVID-19, por lo que no hay que confiarse.

”Los individuos se relacionan en grupos, entonces es posible que haya grupos de personas que todavía, por ejemplo, no se hayan infectado ni hayan sido vacunadas y esos grupos de personas pueden tener brotes si llega, por ejemplo, una variante altamente transmisible como Mu, Delta o Gama –las tres que ya están en Latinoamérica–, por lo que pueden obviamente causar un incremento en casos y muertes”, explicó.

“Habiendo dicho eso, es posible que el nivel de inmunidad adquirido por las vacunas y por la infección previa sea una de las razones por las cuales se observe una menor transmisión hoy”, agregó.

Aplicando las medidas correctas

Ciro Rodolfo Ugarte Casafranca, director de Emergencias en Salud de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), confirmó por su parte que hubo una disminución de los casos y las muertes en casi todos los países de Sudamérica, con excepción de Venezuela.

Ugarte explicó que la OPS está trabajando con los ministerios de Salud y con los expertos de la región para estudiar estas tendencias, así como las razones por las cuales se ha mantenido este descenso, y apuntó al endurecimiento de las medidas de control luego del incremento significativo de los casos en la región entre fines de 2020 y los primeros meses de 2021.

“Los países implementaron medidas mucho más estrictas respecto al distanciamiento físico, al movimiento de personas, al uso obligatorio del barbijo, iniciaron la vacunación y la ampliaron a otros grupos, principalmente a aquellos que estaban en mayor riesgo. Todo esto puede explicar en parte esta tendencia”, incidió Ugarte.

El director, sin embargo, previno a la región en contra de caer en la complacencia. “Hemos visto que cuando los casos disminuyen es porque se están haciendo bien las cosas. Es decir, se están implementando las medidas de salud pública que se ha probado una y otra vez que siguen sirviendo”, destacó.

“Lo peor que podría ocurrir con los países de Sudamérica es que ahora que están con menos casos relajen las medidas porque eso es una gran oportunidad para el virus para transmitirse de persona a persona”, alertó.

Así, aunque el número de casos sea bajo en estos momentos, Ugarte consideró que lo procedente es no bajar la guardia: “Nuestra recomendación a toda la población de Sudamérica que está viendo que la transmisión es cada vez menor es tomar en cuenta que estamos en esa fase porque se han tomado las medidas adecuadas. No las relajemos”.