ARGENTINA – EL SECTOR AVÍCOLA CIERRA UN 2021 POSITIVO

1 enero, 2022

El 2021 no fue un año fácil para el grueso de las actividades productivas a nivel mundial, como así tampoco en el ámbito local, con las secuelas de la crisis provocada por el coronavirus todavía sintiéndose con fuerza. Sin embargo, algunas ramas del sector agropecuario sí obtuvieron buenos resultados, sobre todo si se compara con […]

El 2021 no fue un año fácil para el grueso de las actividades productivas a nivel mundial, como así tampoco en el

Roberto Domenech

ámbito local, con las secuelas de la crisis provocada por el coronavirus todavía sintiéndose con fuerza. Sin embargo, algunas ramas del sector agropecuario sí obtuvieron buenos resultados, sobre todo si se compara con lo ocurrido en el 2020, al mismo tiempo que pronostican nuevos desafíos e inclusive panoramas positivos para el próximo año.

Tal es el caso de la producción avícola y porcina, que a diferencia de la cadena de la carne vacuna que fue intervenida por el Gobierno nacional, cerrarán 2021 de buena manera, según indicaron sus protagonistas. En el primer caso, se dio la situación de una fuerte caída en las exportaciones que fue más que compensado por el consumo interno, mientras que la industria del pollo pudo estabilizarse después de un duro 2020 y si bien no crecieron sus índices, se movió dentro de los parámetros esperados por las empresas del sector.

Sector avícola

El presidente del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), Roberto Domenech, consideró que 2021 fue “un año positivo, que ha marcado una recuperación en la industria en general y aspiramos a que pueda mantenerse de ese modo”. Así, el dirigente empresario ponderó la “estabilidad” que consiguió la actividad, sobre todo respecto a 2020, a la demanda sostenida y a un abastecimiento fluido.

Según los números que aportó Domenech, el presente año cerrará con una producción de 2,33 millones de toneladas, de las cuales 240.000 toneladas fueron con destino a la exportación y las restantes 2,1 millones al mercado interno. Esto arrojó un consumo por habitante al año de 47 kilogramos, que aunque se ubicó un kilo por debajo de lo registrado en 2020, de todas maneras se mantiene en niveles históricamente altos. Estas cifras son menores, aunque con diferencias mínimas, a las exhibidas el año pasado, cuando se produjeron 2,38 millones de toneladas de carne de pollo y fueron embarcadas 247.000 toneladas.

Sin embargo, lo “positivo” de 2021 se enmarca en que el año pasado fue “durísimo” respecto a 2019, destrozando cualquier expectativa de crecimiento que poseía la industria en exportaciones y debiendo volcar al mercado interno un gran remanente que provocó una sobreoferta y una caída en los precios. Es por eso que Domenech sostuvo que “este año se programó menos producción, por lo cual tenemos 50.000 toneladas menos, lo que nos permitió estabilizar y mantener una relación equilibrada entre oferta y demanda y no estar sobreofertados”.

No obstante, como un importante punto negativo, Domenech remarcó que en la industria “prácticamente” no se realizaron inversiones en infraestructura, en especial en la referida a los galpones de cría, lo cual se mantiene como un “déficit” en una actividad que proyecta un crecimiento del 3% en sus animales, calculados en 900 millones en la actualidad, lo que puede traer serios problemas a la industria, sobre todo en el aspecto sanitario.

“Esperamos poder iniciar un desarrollo en materia inversiones, ya que si bien hubo créditos este año del orden de los 2.000 millones de pesos, por los cuales hemos firmado acuerdos con el Ministerio de Desarrollo Productivo con 20 proyectos aprobados, aún no se ha monetizado ninguno todavía. Si bien el crédito está, la plata todavía no”, comentó Domenech

Fuente: redalimentaria.com
Tomado de Infobae