El preocupante potencial pandémico del virus A(H9N9) de la influenza aviar

13 febrero, 2022

Científicos del Instituto Pirbright, en Inglaterra, dedicado al estudio de las enfermedades infecciosas de los animales de granja, descubrieron que la infección con los subtipos de la influenza aviar A(H9N2) y A(H7N9) puede provocar la aparición de un nuevo subtipo del virus denominado A(H9N9) con potencial de causar enfermedad grave en las aves de corral […]

Científicos del Instituto Pirbright, en Inglaterra, dedicado al estudio de las enfermedades infecciosas de los animales de granja, descubrieron que la infección con los subtipos de la influenza aviar A(H9N2) y A(H7N9) puede provocar la aparición de un nuevo subtipo del virus denominado A(H9N9) con potencial de causar enfermedad grave en las aves de corral y en los humanos.

Veterinarios desinfectando una granja avícola.

Los virus de la influenza A están muy extendidos en la naturaleza y amenazan la salud de humanos y animales en todo el mundo debido a su potencial pandémico. Las aves acuáticas silvestres –en particular patos, gansos, cisnes, gaviotas y aves costeras– son los hospedadores naturales. Estas aves actúan como el principal reservorio desde el que se transmiten los subtipos de la influenza A hacia las aves de corral domésticas.

La mayoría de estos virus causan una infección leve o asintomática en las aves. Sin embargo, existen algunos, conocidos como virus de la influenza aviar hiperpatógenos o altamente patógenos (HPAI), que originan enfermedades severas con altas tasas de letalidad en aves.

Tanto los virus de la HPAI como los virus de la influenza aviar de baja incidencia patógena (LPAI) han provocado enfermedades graves en los humanos.

Subtipos de la influenza A

Ahora el que ha disparado todas las alarmas es el A(H9N9). ¿Qué significa ese nombre? Es muy sencillo. Los virus de la influenza de tipo A se dividen en subtipos según las combinaciones de dos diferentes glicoproteínas de la superficie del virus, la hemaglutinina (H) y la neuraminidasa (N). Existen 18 subtipos diferentes de hemaglutinina y 11 de neuraminidasa. Hasta la fecha, han sido identificadas múltiples combinaciones de subtipos H y N en aves silvestres. Por
ejemplo, un virus A(H5N1) designa un subtipo de influenza A que tiene una proteína H5 y una proteína N1.

Todos los subtipos conocidos de los virus de la influenza A pueden causar infecciones en las aves, salvo los subtipos A(H17N10) y A(H18N11), que solo han sido encontrados en murciélagos. Algunos subtipos causan enfermedades en otras especies animales. Por ejemplo, A(H7N7) afecta a los caballos y A(H3N8) enferma a perros y caballos.

Tan solo los subtipos A(H1N1) y A(H3N2) del virus de la influenza A están actualmente en circulación entre las personas, aunque otros subtipos –como A(H5N1), A(H10N8), A(H10N7), A(H6N8), A(H7N9), etc.– también pueden infectar y afectar a los humanos.

El destructivo A(H7N9)

Hay diferencias genéticas y antigénicas entre los subtipos de virus de la influenza A que normalmente causan infecciones solo en aves y los que causan infecciones en aves y personas. Los subtipos de influenza aviar identificados con mayor frecuencia que causan infecciones en aves y humanos son los virus A(H5), A(H7) y A(H9).

El virus A(H9N2), ampliamente distribuido entre aves de corral como pollos y codornices, ha provocado algunos casos esporádicos y poco frecuentes de infecciones en seres humanos en Asia (Bangladesh, China, India, Omán y Pakistán) y África (Egipto y Senegal) que generalmente causan enfermedades leves en las vías respiratorias superiores, aunque en alguna ocasión la infección derivó en la muerte de la persona afectada.

En marzo de 2013 fueron descritas por primera vez infecciones en humanos del virus de la influenza aviar A(H7N9) de linaje asiático. Este virus, surgido de la recombinación genética entre un virus A(H9N2) y otros virus de influenza aviar de baja patogenicidad que circulan en aves en China, causa una enfermedad clínica inaparente en los pollos. Pero la transmisión zoonótica a los humanos, normalmente tras la exposición a aves de corral infectadas o ambientes contaminados, provoca una enfermedad grave y mortal.

Desde principios del año 2013 y hasta la fecha se han notificado a la Organización Mundial de la Salud un total de 1.568 infecciones humanas confirmadas por laboratorio con el virus de la influenza aviar A(H7N9). De ellas, 616 tuvieron un desenlace fatal, lo que supone una tasa de letalidad de 39%.

El riesgo actual que representa el virus A(H7N9) de origen asiático para la salud pública es bajo, pero el potencial pandémico de este virus es preocupante.

Cuando A(H9N2) y A(H7N9) se mezclan

Los subtipos A(H9N2) y A(H7N9) circulan habitualmente en aves de corral en Asia, pero no causan enfermedades graves en los animales. Por desgracia, si un huésped está infectado por los dos subtipos, existe la posibilidad de que los virus intercambien material genético y surja un subtipo A(H9N9) virulento.

El trabajo de los investigadores ingleses ha demostrado que la co-infección experimental de pollos con los subtipos A(H9N2) y A(H7N9) permiten la aparición de un virus recombinante A(H9N9).

Este nuevo virus A(H9N9) recombinante muestra una mayor tasa de replicación en células A549 humanas y una unión al receptor celular significativamente mayor que el A(H9N2). Lo que podría indicar que probablemente sería más infectivo en personas.

Por tanto, la co-circulación natural de los virus A(H9N2) y del linaje G1 del subtipo A(H7N9) pueden representar una amenaza para la generación de nuevos virus A(H9N9) que exhiban mayor virulencia en las aves de corral y un importante potencial zoonótico para los humanos.

Sin lugar a dudas, las actividades de vigilancia a nivel internacional de los virus de la influenza aviar siguen siendo fundamentales en los procesos de evaluación de riesgos para la salud pública.