Aspectos a tener en cuenta en la aplicación de vacunas (Parte III: Vacunas muertas o inactivadas)

18 febrero, 2022

Otro tipo de vacunas utilizadas en la industria avícola son las vacunas muertas o inactivadas que están constituidas por una parte antigénica y un adyuvante. El antígeno que contiene esta clase de vacuna puede estar completo o solamente una parte de este que es la que produce respuesta antigénica. En todo caso el antígeno está […]

Otro tipo de vacunas utilizadas en la industria avícola son las vacunas muertas o inactivadas que están constituidas por una parte antigénica y un adyuvante. El antígeno que contiene esta clase de vacuna puede estar completo o solamente una parte de este que es la que produce respuesta antigénica. En todo caso el antígeno está inactivado. Por esa razón, las vacunas inactivadas se administran por inyección.

Las vacunas muertas presentan las siguientes ventajas en su utilización:

  • Las reacciones sistémicas que producen son menos fuertes que las producidas por las vacunas vivas.
  • Es improbable la posibilidad de diseminar agentes infecciosos ya que los mismos han sido inactivados
  • Estimulan una inmunidad más prolongada, óptima y uniforme, reduciendo así la necesidad de revacunar las aves.
  • Se reducen los problemas de interferencia que pueden aparecer al utilizar vacunas vivas, lo que facilita la elaboración de vacunas combinadas.

En su gran mayoría las vacunas inactivadas son utilizadas durante el período de recría de aves reproductoras o comerciales. Algunas vacunas (como las vacunas inactivadas contra la Enfermedad de Newcastle) pueden ser utilizadas en pollos de engorde a partir del primer día de edad.

Las vías de aplicación más utilizadas son la intramuscular y la vía subcutánea. La administración por la vía intramuscular se realiza generalmente en el pecho o en el muslo.

Para la inyección en el pecho, se hace en la parte anterior de la pechuga donde está la mayor masa muscular, con la aguja dirigida de adelante hace atrás y de manera oblicua. Cuando se inyecta en el muslo se debe tomar cuidado de no tocar ni el hueso ni la articulación con la aguja.

La administración por la vía subcutánea se realiza en la pechuga, cuello (es importante evitar dar la vacuna muy cerca de la cabeza ya que esto puede ocasionar inflamaciones y dolor a las aves) y en la ingle, se debe procurar no aplicarlas en el muslo o cavidad abdominal pues se puede ocasionar la muerte del animal. Como regla general se deberá evitar perforar vasos sanguíneos durante el proceso de vacunación. Para la administración de vacunas inactivadas a pollitos de un día se pueden utilizar los vacunadores automáticos que se utilizan para la vacunación contra la Enfermedad de Marek.

Aproximadamente entre 24 a 48 horas antes de su uso la vacuna deberá ser retirada del refrigerador y estar a temperatura ambiente (aproximadamente 25° centígrados) con el fin de mejorar la fluidez del contenido, evitar reacciones vacunales excesivas, mejorar la absorción y evitar los choques térmicos al momento de la aplicación. Al momento de suministrar la vacuna deberá tener una temperatura entre 35 a 38 °C, esto se logra calentando la vacuna en un baño maría con temperatura del agua entre 55 a 60°C durante 10 a 15 minutos.


Para la inyección se deberán utilizar inyectores limpios y esterilizados. Los inyectores deberán ser calibrados de manera que cada ave reciba la dosis adecuada de vacuna.

Los frascos con vacuna deberán ser agitados oportunamente cada 15 minutos durante el proceso de la vacunación.

Se deberán inyectar las aves de manera cuidadosa para evitar que la aguja se deslice sobre la piel y la vacuna se inyecte entre las plumas.


Fuente: pronavicola.com
Por: Alexánder Pineda Rojas
Subgerente Comercial