Metabolismo del calcio y su relación con la calidad de la cáscara y la viabilidad.

26 febrero, 2022

Los avances en la selección genética han permitido mejoras significativas en la eficiencia productiva de las ponedoras comerciales. Sin embargo, esta mayor eficiencia, reflejada en una mayor cantidad de huevos producidos durante el ciclo productivo, viene acompañada de un enorme esfuerzo fisiológico en el metabolismo mineral por parte de las aves. Como sabemos, la cáscara […]

Los avances en la selección genética han permitido mejoras significativas en la eficiencia productiva de las ponedoras comerciales. Sin embargo, esta mayor eficiencia, reflejada en una mayor cantidad de huevos producidos durante el ciclo productivo, viene acompañada de un enorme esfuerzo fisiológico en el metabolismo mineral por parte de las aves. Como sabemos, la cáscara corresponde aproximadamente el 10% del peso total del huevo y dentro de la composición de la cáscara, el Carbonato de Calcio es el componente mayoritario con más del 94% de participación.

Aspectos fisiológicos en la formación de la cáscara.

Al útero llega el huevo en formación aproximadamente unas 5 horas después de la ovulación (desprendimiento de la yema que contiene el folículo). No obstante, permanecerá allí unas 20 horas antes de ser expulsado. Es en el útero donde tiene lugar la mineralización de la cáscara propiamente dicha. Durante las 6 o 7 primeras horas de estancia del huevo en el útero el contenido de agua en la clara se duplica, proceso que concluye con una hinchazón del huevo y con un tensado de las membranas de la cáscara. De esta manera, la precipitación de los cristales de carbonato de Calcio se lleva a cabo sobre una superficie turgente y el huevo adquiere su forma característica.

La mineralización de la cáscara, se lleva a cabo de manera intensa en horas de la noche cuando las aves normalmente no están consumiendo alimento. Es por esta razón que debemos garantizar una muy buena disponibilidad de calcio a nivel intestinal durante la noche, ya que de lo contrario, el ave debe recurrir al calcio de los huesos en procura de favorecer la adecuada formación de la cáscara.

Hueso Medular

Es un sistema óseo secundario, característico de las hembras de las aves. Se forma antes de la madurez sexual, aproximadamente entre dos a tres semanas antes de iniciar la producción de huevos, aparece de manera mayoritaria en el fémur, las costillas y los huesos de la pelvis, donde puede constituir hasta un 30%, de cada uno de ellos. Debe ser un objetivo prioritario, al final del levante, favorecer la formación adecuada del hueso medular. Hay que tener en cuenta que esta será la primera fuente alternativa de calcio para las ponedoras, cuando no hay suficiente disponibilidad del mineral a nivel intestinal. A Continuación algunas alternativas para cumplir con este propósito:

  • Cambiar la dieta de levante por la dieta de pre-postura (con el 2 a 2,5% de Calcio) alrededor de la semana 16 o 17.
  • Adicionar sales de calcio de alta absorción a partir de la semana 15, o cuando aparezcan los primeros signos característicos de madurez sexual en las pollonas. Hay varios productos disponibles en el mercado.
  • Iniciar la suplementación de calcio en semana 16, con una piedrilla de entre 2 y 4 cm (más pequeña que la utilizada para suplementar en producción). Se puede iniciar con un gramo semanal e ir incrementando un gramo adicional cada dos semanas. Este manejo, además de ofrecer un aporte adicional de calcio para la formación del hueso medular, también permite estimular la actividad del músculo de la molleja y de esta manera mejorar su desarrollo.

Osteoporosis

Es la enfermedad que aparece luego de que las aves han retirado fosfato de calcio de los huesos, de manera excesiva y prolongada. Es una patología de tipo nutricional deficitaria que puede iniciar desde muy temprano en la vida productiva de la ponedora. Generalmente son aves con picos de producción altos y prolongados. Aun cuando es más frecuente encontrarla en aves manejadas en jaula, también puede aparecer en aves en piso.

Esta enfermedad no tiene tratamiento curativo para el lote como tal, ya que es una problemática de individuos. De manera preventiva, se debe maximizar el desarrollo esquelético del ave durante la cría y el levante y evitar el desgaste excesivo de los minerales del hueso. Esto último, se lograría trabajando las proporciones adecuadas y granulometrías correctas en el calcio del alimento e implementando un adecuado programa de suplementación. En este programa, en lo posible, se debe implementar el suministro diario del Calcio, en horas de la tarde y con un tamaño de partícula que garantice su permanencia en la molleja durante las horas de la noche.

POR LUIS ARMEL RAMIREZ Q.
Gerente de Servicios Técnicos
Pronavícola S.A.