Cobb-Vantress guía la alimentación de pollos y el manejo del agua

28 febrero, 2022

La disponibilidad continua tiene un impacto positivo en el rendimiento de las aves El buen manejo de los pollos de engorde contribuye a una mejor eficiencia productiva y puede ser una estrategia importante frente a los altos costos, argumenta José Luís Januário, veterinario y especialista en pollos de engorde y medio ambiente de Cobb-Vantress en […]

La disponibilidad continua tiene un impacto positivo en el rendimiento de las aves

El buen manejo de los pollos de engorde contribuye a una mejor eficiencia productiva y puede ser una estrategia importante frente a los altos costos, argumenta José Luís Januário, veterinario y especialista en pollos de engorde y medio ambiente de Cobb-Vantress en Sudamérica.

“Parece muy sencillo, pero la gestión del día a día de nuestros productores, como ofrecer agua, pienso, bienestar y ambiente a las aves, nunca ha sido más necesaria. Es un tema que siempre está en la agenda. Hacer bien lo básico siempre ha sido y será fundamental para la productividad avícola”, dijo el especialista.

Según él, el buen desempeño de la ganancia de peso de los pollos de engorde debe ocurrir desde el primer día y tiene un impacto positivo durante toda la vida productiva del animal. Por tanto, este es el objetivo de los profesionales de campo, que se centran en las estrategias de gestión para conseguir el mejor resultado. Por ello, es fundamental proporcionar comida y agua ad libitum desde el primer día.

“El pienso tiene que estar siempre disponible y con la granulometría correcta según las fases. Un grupo de aves ingiere en momentos diferentes y definidos, así un pollito de primera semana, por ejemplo, bebe agua y va al comedero tres veces por hora. En este momento, cuando tienen hambre, ese grupo debe tener comida disponible. Luego, unos 20 minutos, pensemos, otro grupo tendrá hambre, y esos primeros ya han comido. Así que el feed tiene que estar disponible todo el tiempo”, dijo el experto.

Según él, esta disponibilidad es aún más importante en la fase inicial. “La puesta en marcha del peso de los pollitos desde el primer día es muy importante. En esta fase se construye un “depósito” de tejido muscular, que luego sufrirá una hiperplasia, un aumento de volumen, y crecerán todos los órganos importantes de cada sistema, que serán requeridos en todo momento en el metabolismo de las aves”, destacó Januário.

La especialista explica que es importante brindar, además de la cantidad de comederos, alimentos de papel, estímulos de consumo. “Y esto se hace bien aquí en Sudamérica, donde ya se sabe que es importante. Recomendamos poner comida en papel hasta el tercer día, siempre limpiando para que esta disponibilidad sea aún mayor en esta etapa. En la segunda semana, el trabajo de calefacción y ventilación y estimulación sigue siendo importante e imprescindible, por lo que el pollito necesita acceso completo y es importante verificar la distancia de las aves al equipo, si estamos abriendo los espacios en la casa y esto debe hacerse con criterio y no descuidar el correcto manejo de los bebederos, platos y confort térmico”.

En esa línea, Januário destaca la importancia de proporcionar agua de calidad, en sus aspectos cuantitativos y cualitativos, volumen, limpieza, cloración y siempre a gusto. “En una situación normal, un pollo consume al menos el doble de agua en relación al consumo de alimento. Así, si el pienso tiene que estar disponible el 100% del tiempo, el agua debe estarlo aún más, ya que en una situación de estrés por calor, sobre todo en verano, un ave puede llegar a consumir hasta 3 o 4 veces más agua en relación a la cantidad de alimento consumido. De ahí la gran importancia de la disponibilidad para que el ave exprese su potencial genético”, señaló, mencionando que también son importantes los cambios en la formulación de la dieta.

Januário dice que hay un cambio en la frecuencia de buscar agua y alimento de un pollo más maduro en el comedero. “Si en la primera semana irá al comedero tres veces por hora, en la segunda y tercera semana irá una vez por hora hasta que, en la última semana, un pollo de engorde comerá cada dos o dos horas y media. Llena el buche, lo vacía en aproximadamente dos horas y luego volverá a sentir hambre, por lo que buscará el comedero. De ahí la importancia de tener siempre ración a gusto en todas las etapas”.

Bienestar de los animales

Según él, el bienestar animal es fundamental para que las aves aprovechen bien su dieta. “El bienestar de las aves tiene que ser perfecto, todo el equipo tiene que estar disponible. Para saber si el pollito está comiendo bien, hacemos la prueba de la comida del bebé, cuando tomamos una muestra de los pollitos para sentir la comida del bebé y evaluar qué tan bien está la ingesta de comida y agua. Esperamos que, al menos, más del 90% de los pollitos de la muestra tengan agua y alimento en el buche”, explica.

A medida que las aves crecen, es importante observar el comportamiento del pollo, ya sea comiendo, bebiendo y descansando. “Oír si el alimentador se está vaciando y funcionando constantemente también es un indicador. En los casos de alimentadores automáticos, que son la mayoría en Brasil, podemos analizar la frecuencia con la que se enciende para asegurarnos de que el consumo está ocurriendo correctamente”, señaló.

Además, destaca que es posible controlar el volumen de pienso según las fases. “De esa manera se puede saber cuándo debe terminar la ración de inicio, cuándo debe terminar la ración de crecimiento, controlando el alimento y verificando el volumen, si está siendo consumido y utilizado por el pollo”, dijo Januário, recordando el ayuno en la final. fase, en el pre-sacrificio. “Es importante que las aves ayunen entre cuatro y seis horas antes de ir al matadero. Levantando el comedero, y aportando agua”.

Fuente: AI, adaptado por el equipo de feed&food.