Puntos clave en el Pneumovirus Aviar

28 junio, 2022

1) Introducción La infección causada por el Pneumovirus Aviar o Metaneumovirus Aviar (aMPV) es una enfermedad respiratoria que causa la Rinotraqueítis Infecciosa de los Pavos (TRT) y el Síndrome de la Cabeza Hinchada (SHS) en pollos de engorde, ponedoras y reproductores. Apareció por primera vez en 1978 en Sudáfrica (Buys & Du Preez, 1980), actualmente se […]

1) Introducción

La infección causada por el Pneumovirus Aviar o Metaneumovirus Aviar (aMPV) es una enfermedad respiratoria que causa la Rinotraqueítis Infecciosa de los Pavos (TRT) y el Síndrome de la Cabeza Hinchada (SHS) en pollos de engorde, ponedoras y reproductores. Apareció por primera vez en 1978 en Sudáfrica (Buys & Du Preez, 1980), actualmente se trata de una enfermedad descrita y sometida a programas de control en casi todo el mundo.

2) Proceso infeccioso del virus campo

Los reservorios naturales son pavos, pollos y gallinas, aunque también hay que destacar que aves salvajes o domésticas pueden serlo también. El virus ha sido detectado en epitelio ciliar del aparato respiratorio y del oviducto (Hafez 1993; Cook 2000).

Se transmite por contacto directo entre aves infectadas y aves sensibles. (Jones et al., 1986; Cook et al., 1991; Panigrahy et al., 2000; Alkhalaf et al., 2002). También es posible por contacto indirecto incluyendo la exposición a gotas de aerosol y material de granja contaminado (botas, ropa y equipos).

El procedimiento comienza 24 horas post infección replicándose el mismo en cornetes nasales y tráquea. 48-72 horas después el virus comienza a expandirse por la granja, 96 horas más tarde pierden todo el epitelio ciliado de la tráquea pudiendo provocar en reproductoras y ponedoras posteriormente una viremia que afecta al oviducto. Finalmente, el virus se expande por la granja durante 7-12 días abriendo la puerta a otras enfermedades respiratorias (Majó et al. 1996).

3) Inmunidad

Inmuniad celular: Esta respuesta proporciona la principal resistencia a la infección del aparato respiratorio. Con las vacunas vivas empieza a los 7 días después de la vacuna. La duración de la protección depende de la presión de campo, en condiciones de baja presión puede llegar a durar hasta 16 semanas. (6-9 en condiciones normales). Es una inmunidad local que produce protección respiratoria por exclusión competitiva, inmunidad celular e IgA.

Inmunidad humoral: Mediante inmunoglobulinas, principalmente Ig G, fundamental para obtener protección para la producción y calidad de los huevos.

Inmunidad pasiva: Gallinas con anticuerpos de pneumovirus aviar se los pasarán a la progenie a través del saco vitelino pero esta inmunidad maternal no servirá para prevenir un desafío de campo.

4) Signos clínicos y lesiones en Gallus Gallus

Los más característicos son la tos, secreción nasal, sinusitis, conjuntivitis y edema submandibular. En cuanto a lesiones aparece edema subcutáneo en los tejidos de la cabeza, cuello, así como inflamación del aparato respiratorio superior pero lo más importante es el descenso de puesta acompañado de un incremento de huevos con mala calidad de cáscara que conlleva a una merma importante en la producción de las gallinas.

5) Cuando vacunar.

Hay que vacunar los animales cuando están sanos y al mismo tiempo, hay que unificar la vacuna para que la vacunación sea homogénea, aunque tengamos distintas edades en la granja.

6) Como aplicar la vacuna viva

Lo mejor en granja es vacunar con aerosol con un tamaño de gota de 150-200 micras para que el virus se replique en senos infraorbitarios, cornetes nasales y un poco de tráquea, si el tamaño es menor corremos riesgo de que se replique todo en tráquea y tengamos una reacción vacunal fuerte.

Hay que destacar que la vacuna viva en incubadora es mejor aplicar mediante gota en ojo y en granja utilizando un aerosol de gota gruesa. Es muy importante aplicar sobre el tejido diana.

7) Diseño de programa vacunal

Lo más recomendable sería utilizar un programa con vacunas vivas e inactivadas. A ser posible es preferible usar la misma cepa de la viva e inactivada para así reforzar mejor la inmunidad. Si no se dispone de vacunas vivas lo mejor son dos dosis de vacuna inactivada.

A la hora de establecer el programa de vacunación es recomendable no separar más de 6 semanas las aplicaciones entre vacunas vivas, así como entre vacunas vivas e inactivadas.

Pollos: 1 dosis de vacuna viva entre el primer día y la primera semana de vida

Gallinas reproductoras y ponedoras:
Opción 1: 2 dosis de vacunas vivas y 1 dosis de vacuna inactivada.
Opción 2: 1 dosis de vacuna viva y 1 dosis de vacuna inactivada
Opción 3: 2 dosis de vacuna inactivada

Está demostrado por varios autores que las vacunas vivas son eficaces independientemente de la seroconversión que produzcan (Cook et al. 1989; Williams et al. 1991; Ganapathy & Jones, 2007; S.Corella et al. 2015) ya que la inmunidad producida es principalmente local, celular y humoral. (Cook et al. 1989; Williams et al. 1991; Jones et al. 1992).

8) Vacunación en agua

No es recomendable teniendo en cuenta que el objetivo es que el virus se replique en senos infraorbitarios, cornetes nasales y un poco en tráquea. Dependerá del tipo de bebedero y del nivel de agua, pero si se hace de forma incorrecta puede provocar efecto Rolling, subpoblaciones de animales (Coeficiente de variación muy alto). Por lo que es muy probable que existan problemas respiratorios que se pueden agravar si van acompañados de infecciones bacterianas.

9) Diagnóstico (combinación ganadora)

Debido a que los signos clínicos son similares otras patologías como la Pasteurelosis, Micoplasmosis, Coriza infecciosa o Influenza de baja patogenicidad es muy importante la sincronización a la hora de la toma de muestras. No obstante, hay que destacar que el diagnóstico solamente sería orientativo.

Por ello se debe de hacer una serología para poder monitorear y ajustar el plan vacunal. También existe la posibilidad de hacer un PCR aunque el tiempo de muestreo es menor y ajustado ya que tendría que ser antes de ver los primeros signos clínicos con lo cual es muy probable que el resultado sea negativo.

-Animales no vacunados: ELISA TRT al principio de los signos clínicos y 2-3 semanas después + PCR (tarjetas hipra FPA) de al menos 10 animales sanos al principio de la clínica (7 días de margen desde que aparece).

-Animales vacunados: ELISA TRT 2-3 semanas después de la vacunación. PCR igual que el anterior. También se podrían mandar hisopos traqueales y de las coanas.

Para esto Hipra dispone para ELISA el kit CIVTEST con unos parámetros marcados de títulos así como un servicio técnico adjunto aportando de esta forma las herramientas necesarias para un diagnóstico completo, correcto monitoreo y control del aMPV. En cuanto a PCR Hipra dispone del AVIANPNEUMOCHECK.

10) Tratamiento y estrategias de manejo

Reducir densidad, implantar sistemas de ventilación forzada, mejorar el sistema de calefacción, estricta bioseguridad sobre todo para evitar el contacto con aves silvestres, personal de la granja y equipamiento.

No hay tratamientos disponibles, solo se pueden realizar tratamientos con antibióticos para los cuadros bacterianos secundarios.

11) Conclusiones

Las medidas para tratar el aMPV son muy caras, ya que el consumo de antibiótico aumenta y las inversiones en medidas de manejo y bioseguridad de la granja también son costosas.

Tener un buen programa sanitario en nuestra explotación no solo previene de la patología, sino que disminuye los costes de producción mejorando así la calidad del producto.

Hipra dispone de todas las herramientas necesarias para diagnosticar y controlar el aMPV ayudando así a las empresas avícolas a producir con buenos resultados, racionando el consumo de antibióticos que hoy día es demandado por el mercado y la opinión pública.

REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA

AVIAN DISEASE MANUAL, SEVENTH EDITION, American Association of Avian Pathologists Edited by M. Boulianne, with M. L. Brash, B. R. Charlton, S. H. Fitz-Coy, R. M. Fulton, R. J. Julian, M.W. Jackwood, D. Ojkic, L. J. Newman, J. E. Sander, H. L. Shivaprasad, E. Wallner-Pendleton, P. R. Woolcock.

12th Edition Diseases of Poultry, Editor-in-Chief Y. M. Saif, Associate Editors; A. M. Fadly, J. R. Glisson, L. R. McDougald, L. K. Nolan, D. E. Swayne, Editorial Board for the American Association of Avian Pathologists.

Fuente: avicultura.mx
Autor: Juan Luis Criado Rius