Phibro lanza Microlife: Una solución probiótica única

30 junio, 2022

Los probióticos están ganando cada vez más protagonismo en el terreno de la producción animal. Pablo Sansalone de Phibro, explicó las razones por las cuales el mundo tiende a utilizar cada vez más estos productos que mejoran la calidad y la sanidad de las aves y contó cuáles son los nuevos productos que ofrece la compañía. […]

Los probióticos están ganando cada vez más protagonismo en el terreno de la producción animal. Pablo Sansalone de Phibro, explicó las razones por las cuales el mundo tiende a utilizar cada vez más estos productos que mejoran la calidad y la sanidad de las aves y contó cuáles son los nuevos productos que ofrece la compañía.

“Hasta el año 2006 se calculaba que había entre 30 y 40 papers dedicados a los probióticos, hoy se publican mas de 150. Este cambio se debe a que a fines de 2005 se prohibió el uso de los promotores antibióticos en Europa y a partir de ahí hubo un cambio en la tendencia de utilización de estos productos en los últimos 16 años”, indicó el experto.

El médico veterinario, que forma parte del equipo técnico de Phibro, agregó que “en un momento se pensó que los probióticos no podían igualar o superar a los promotores de crecimiento, pero claramente están mostrando excelentes resultados. Ese fue el primer paradigma que hubo que romper. Obviamente hay empresas que hacen pruebas para comparar, pero hoy hay compañías en el país que usan probióticos en reemplazo de otros productos. En Estados Unidos más de la mitad de la avicultura ya tiene incorporadas dietas verdes o con este tipo de productos”, subrayó.

“Estamos aprendiendo a usarlos, porque estamos manejando organismos vivos. El producto debe tener un efecto puntual, entonces lo elijo de acuerdo a los resultados que busco”, indicó.

Taxonomía bacteriana

“Las bacterias aparecieron hacen 3.500 millones de años (la Tierra tiene 4.500 millones). En ese momento no había oxígeno hasta 1000 millones de años después, cuando aparecieron las células de eucariotas, con las que estamos formados los seres vivos, en ese momento se considera que comienza a haber una co- evolución con las bacterias”, detalló el especialista. “Las bacterias se incorporan dentro de los seres vivos. El tubo digestivo representa el medio externo dentro del organismo. Se calcula que hay alrededor de 10 bacterias por cada célula que tenemos. Es decir, prácticamente somos más bacterias que células humanas”, indicó Sansalone. “Dentro de los diferentes tipos de bacterias se buscó un genero que forma esporas, que le dan a la bacteria una capacidad de resistir la temperatura. Los probióticos de hoy en día están tratando de utilizar esa ventaja de ese tipo de bacterias, porque es mucho más fácil de administrar en alimentos, resisten al pelleteado y la manipulación, entre otras capacidades”, resaltó el especialista y agregó que “las principales son las del género Bacillus”, pero que “más importante que el género y la especie es la cepa. Hay muchas cepas con diferentes capacidades y funciones”.

En esta misma línea, Phibro lanzó Microlife. “Hace 6 años, Phibro compró un laboratorio americano con el fin de desarrollar productos seleccionados para la producción animal, específicamente en avicultura. Las cepas que están en la composición de Microlife Prime o Pace fueron elegidas de acuerdo a sus funciones, estas fueron evaluadas por separado, luego se determinó que concentración era la mas eficaz y por último que combinaciones eran las mejores para el fin buscado.; indicó.

De todos esos estudios, surge el Microlife Pace, un probiótico diferenciado resultante de la selección de dos cepas de Bacillus con acción probada en mejorar la performance de las aves. Por otro lado, también está el MicroLife Prime, resultante de la selección  de cuatro cepas de Bacillus en una combinación sinérgica con acción probada en mejorar la performance de las aves y el control de patógenos. B licheniformis y B subtilis: productores de metabolitos claves para alimentar el microbioma intestinal y promover su función de maneja efectiva. Las otras dos cepas son B amyloliquefaciensa, que cumple una acción específica contra patógenos evitando la disbiosis; y B coagulans, acidificante que permite crear un ambiente saludable para el microbioma intestinal. La combinación de varias cepas con diferentes mecanismos de acción logran resultados sinérgicos que potencian los efectos de las mismas. “ Es como si fuese un equipo de futbol en donde cada posición cumple un rol específico, potenciando el juego del equipo”  Ese es el fin de cómo se creó el producto”, aseguró y agregó que “se eligen los probióticos por la funcionalidad que tienen”.

El experto aseguró que en Estados Unidos los resultados son contundentes, “se probó en diferentes concentraciones y funcionó muy bien”. Por otro lado, afirmó que “si evaluamos el retorno a la inversión, todavía no hay un punto límite en cuanto a qué cantidad de dosis hay que darle al animal, porque cada vez que se aumenta la dosis se obtienen mejores resultados, pero tiene que haber un equilibrio entre lo que se puede pagar y lo que se puede obtener. En el caso de MicroLife Prime y Pace, se logró una dosis acotada que funciona y que genera un retorno a la inversión. De todas formas, se sigue trabajando para hacerlo más eficiente con un costo menor”.

Los probióticos trabajan directamente sobre el microbioma, que hoy es considerado como un “órgano” mas, tan importante como el hígado, el corazón o el cerebro, sin el no podríamos vivir. “El hecho de colocar estos productos en diferentes ensayos controlados comparativamente, nos permitió ver esas mejoras, no solo en los índices productivos, sino también en los sanitarios. Todavía es difícil poder decir qué se modifica y que no, pero sí se está observando a pasos agigantados una desarrollo en la unión entre la bacteriología y la informática, que está permitiendo evaluar de forma científica qué pasa cuando administramos un probiótico y cómo modificamos el microbioma”, indicó Sansalone. “Hoy se puede estudiar con las nuevas técnicas de secuenciación, cómo se puede manipular y qué grupo bacteriano modifico cuando añado el probiótico. Sin dudas este es el momento de los probióticos, es una puerta que se abrió y nunca se va a cerrar, las empresas están trabajando en esa línea y se están viendo muy buenos resultados”.

En cuanto a costos. “los productos están adaptados a los valores que habitualmente se pagan para otros productos, porque de lo contrario habría una disociación entre el producto y el campo”.

“Lo que tiene de fantástico la avicultura es que se repite lo mismo a nivel mundial: trabajamos con líneas genéticas que son exactamente iguales, de esta forma podemos tomar resultados de otros países y compararlos con los de acá”. En ese sentido, Sansalone advirtió que “estos productos están adaptados a la realidad de los establecimientos en Argentina, porque tienen robustez para adecuarse a las circunstancias. De hecho, donde hay más desafíos, es donde más se puede observar el resultado”, en relación a los galpones locales. Ningún producto va a mejorar la calidad o el manejo de una granja, pero ante circunstancias más estresantes que sufre el animal, el microbioma se adapta primero que el huésped y permite reducir los factores de estrés.

Microlife es un producto que logra el control de patógenos y la mejora de resultados productivos. Su éxito reside en esa combinación de cepas”, concluyó.

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