Más de 100 millones de aves se han sacrificado en el mundo por brotes de Influenza aviar

19 febrero, 2023

Esta semana se conoció que Argentina y Uruguay registraron sus primeros casos. En Colombia, según FENAVI, ha habido 41 focos a la fecha, de los cuales 40 fueron erradicados. Juan Diego Murcia jmurcia@larepublica.com.co El sector avícola mundial está en alerta por el peor brote de influenza aviar que se ha dado en la historia reciente. No solo […]

Esta semana se conoció que Argentina y Uruguay registraron sus primeros casos. En Colombia, según FENAVI, ha habido 41 focos a la fecha, de los cuales 40 fueron erradicados.

El sector avícola mundial está en alerta por el peor brote de influenza aviar que se ha dado en la historia reciente. No solo se sacrificaron y murieron más de 100 millones de aves por cuenta de esta enfermedad entre inicios de octubre y el 3 de febrero, según las cifras Organización Mundial de Sanidad Animal -OMSA-, sino que en algunos mercados como el estadounidense, el precio ha tenido un alza de hasta 70%.

La influenza aviar es una enfermedad viral altamente contagiosa de las aves, que provoca hasta 100% de la mortalidad en estos animales. Generalmente suele ser epidémica, transfronteriza, tiene gran capacidad de mutación y varios subtipos.

“Está presente en más de 60 países. Por primera vez está llegando a la región, como consecuencia de América del Norte, ya que EE.UU., México y Canadá tienen brotes muy fuertes y Colombia recibe 150 especies de aves migratorias de Estados Unidos, nosotros tenemos casos positivos, pero controlados. Ya llegó a Ecuador, Venezuela, Perú y a Chile. Esto va a seguir, y se va a volver cada año cuando las aves bajen”, dijo Gonzalo Moreno, presidente ejecutivo de FENAVI.

Se conoció que Argentina y Uruguay registraron sus primeros casos. En Colombia, según FENAVI, ha habido 41 focos a la fecha, de los cuales 40 fueron erradicados.

Los departamentos en los cuales fueron superados son Chocó, Bolívar y Magdalena, donde las autoridades sanitarias tomaron muestras para confirmar que ya no hay presencia del virus en esas zonas afectadas.

“Nosotros venimos desde 2008 preparándonos para eso, pasamos una ley que busca que se mantenga el estatus del país como libre de influenza aviar, para poder movilizar unos recursos. Hemos tomado unas decisiones muy fuertes como industria, que van desde granjas avícolas bioseguras obligatorias si tienen más de 200 aves, algo diferente al mundo, y es la mayor protección”, explicó Moreno.

Con este tipo de granjas avícolas se resguardan las aves para que no tengan contacto con las de afuera, para que no entren enfermedades ni roedores. “Es lo mismo que aprendimos de bioseguridad con el Covid. Estamos trabajando con el ICA para controlar muchas aves de traspatio que están alrededor, las que son libres que pueden modificar los virus”, agregó.

Acciones sanitarias

El ICA realizó una vigilancia epidemiológica activa en diferentes zonas: perifocal (1 km de distancia), vigilancia (2 km) y protección (5 km). Aquellas aves infectadas en los focos, predios colindantes y nexos epidemiológicos fueron sacrificadas.

Los predios donde se realizó el sacrificio de dichas aves fueron desinfectados y limpiados y se instalaron puestos de control fluviales y terrestres.

También se estableció una restricción a la movilización de aves, gallinaza y pollinaza. Además, la entidad prohibió la concentración de aves, verificando la bioseguridad en granjas avícolas comerciales.

“El riesgo está, va a seguir estando, hay que fortalecer temas como las aves que están libres y que no son cuidadas, toca recogerlas, traerlas para que no sufran y evitar eventos que aglomeren muchas aves como los gallísticos”, agregó Moreno.

Riesgo en los humanos

Según la OMS, cuando la influenza aviar es transmitida al ser humano los síntomas varían. En algunos casos puede ser una infección leve de las vías respiratorias superiores, con fiebre y tos, pero también provoca neumonía grave, síndrome de dificultad respiratoria aguda, shock o la muerte.

Normalmente se transmite a través de las aves silvestres migratorias con un contacto directo o indirecto con ejemplares infectados o ambientes y superficies donde estuvieron presentes.

Otros factores son actividades como el desplume, manipular cadáveres de aves de corral infectadas, o la preparación de estos animales para consumo humano en entornos domésticos.